A finales de los años cuarenta, un grupo de entusiastas neoyorquinos, intelectuales urbanitas, se aventuran en las montañas de Nueva Inglaterra para crear una comuna a la que deciden bautizar como Utopía. Sin embargo, pronto surgen la discordia y el cisma ideológico entre las dos facciones del grupo: los utópicos puristas y los realistas. Así, alternarán «periodos líricos» de paz pastoral con la concepción de ideas alocadas hasta desembocar en un desenlace previsiblemente desastroso.